domingo, 11 de noviembre de 2007

Explosión de Dividendos

Extracto del artículo publicado en Expansión (10/11/07).
Ganar dinero y repartirlo entre los accionistas. Las empresas españolas volverán a pagar este año otra cifra histórica de dividendos. Sólo entre enero y agosto, las cotizadas distribuyeron 18.022 millones de euros, prácticamente la cifra que desembolsaron en todo el ejercicio 2006 (21.809 millones de euros). La rentabilidad por dividendo del Ibex 35 es del 2,83%, frente al 2,98% del Cac francés o el 2,48% del Dax. La tendencia de incrementar la retribución al accionista, lejos de estabilizarse, parece ir a más. Telefónica, Iberdrola, Gas Natural o Repsol YPF son sólo algunas de las compañías que en el último mes han hechos públicos sonoros aumentos de pago de dividendos. Esta misma semana, Iberia ha anunciado, en el marco del Día del Inversor, que la retribución ordinaria con cargo al ejercicio 2007 será más del doble que la del año anterior.
Inditex es una compañía candidata a aumentar su retribución mediante dividendos ya que sigue registrando un gran ritmo de crecimiento en cuanto a resultados: sus cuentas semestrales mostraron un beneficio neto un 33% por encima del obtenido en el mismo periodo del pasado ejercicio. Otra de las candidatas es Gamesa. En lo que llevamos de año se ha disparado un 68% en bolsa, por las buenas perspectivas del sector de energías limpias, y su rentabilidad por dividendo asciende al 0,71%.
La tasa de aumento del dividendo en la bolsa española se ha situado en los últimos años en torno al 10%, en línea con el incremento del beneficio neto registrado, de media, por el conjunto de cotizadas. Sin embargo, los analistas consideran que el pay out (porcentaje de beneficio destinado al pago de dividendos) podría incrementarse el próximo año desde el 40,26% actual, con lo que el aumento de los pagos al accionista podría escalar por encima del 10% actual.
La inestabilidad actual en los mercados de crédito y la mayor incertidumbre sobre el crecimiento económico son dos factores que están influyendo, indirectamente, en esta mejora de la retribución. La contracción de los mercados de crédito está restringiendo el acceso de las compañías a la financiación y por tanto, frenando posibles operaciones de crecimiento inorgánico a través de adquisiciones. Además, la incertidumbre financiera también está reduciendo la visibilidad de las inversiones orgánicas, en opinión de los analistas.
En este escenario, las compañías cotizadas están optando por repartir entre sus accionistas el flujo de caja generado en los últimos años, en un escenario de robusto crecimiento económico. “Los beneficios empresariales siguen aumentado y el endurecimiento de las condiciones de financiación ha restringido las posibilidades de inversión”, señala David Ardura, analista de Gesconsult. “Las compañías están repartiendo parte de su caja entre sus accionistas como medida estratégica para crear valor”, añade este analista.“En momentos de incertidumbre, favorecer a los socios de la empresa y repartir entre ellos los beneficios es una estrategia adecuada”, confirma Navarro. “El incremento del dividendo aumenta el atractivo de la empresa y favorece la subida de la acción, lo que, a la larga, eleva el valor de la empresa”, apunta.
El precio de mercado de Telefónica asciende hoy a 107.000 millones de euros, frente a la capitalización de 92.000 millones que tenía antes de anunciar que anticipa en un año (de 2009 a 2008) el reparto de un dividendo de 1 euro por título. Igualmente, Iberdrola ha subido un 10% desde que comunicara que, como mínimo, incrementará un 11% anual sus pagos entre 2008 y 2010. Los analistas se ponen del lado de la cada vez mayor entrega de dividendo.
En cualquier caso, en el actual contexto de incertidumbre económica, ¿es prudente que las empresas vacíen su caja para contentar a sus accionistas? ¿Sería más aconsejable que incrementaran su colchón financiero?
Los expertos descartan que el aumento de la retribución al accionista se esté llevando a cabo sacrificando otros puntos estratégicos de las compañías (entre ellos, su solidez financiera), un discurso compartido por las propias compañías.
Repsol YPF: Uno de los casos más sonados en su anuncio de mejora de dividendo ha sido el de la petrolera española, que no ha terminado de convencer al mercado. Repsol aprobó la semana pasada una política de retribución más agresiva al pagar 0,5 euros por acción durante el próximo mes de enero, en la primera entrega anual que realizará durante 2008. Esta mejora supone incrementar su dividendo en un 40% respecto al repartido durante el presente ejercicio.Desde la compañía aseguran en todo momento que esta decisión se debe al deseo de equiparar la rentabilidad por dividendo de Repsol a la de las principales petroleras europeas. Por otro lado, indican que la menor generación de caja que presenta la compañía frente a sus comparables invita a pensar que el esfuerzo financiero del dividendo le obligará a incrementar proporcionalmente sus actuales niveles de apalancamiento.
Gas Natural: La empresa presidida por Salvador Gabarró dio a conocer el pasado martes que el próximo año mejorará los 0,88 euros brutos por acción en un 10%. No sólo eso, sino que Gas Natural se comprometió con sus accionistas a elevar esta cuantía al mismo ritmo año a año hasta 2012, dando así a entender que espera que sus beneficios sigan haciendo lo propio en el mismo periodo. Desde el grupo catalán tienen claro que van a seguir haciendo esfuerzos de cara a remunerar a su accionistas y que en cualquier caso la situación de la empresa permite emprender este tipo de iniciativas. De hecho, desde Gas Natural van más allá y señalan que la situación financiera de la sociedad, lejos de poder correr peligro por un mayor pago de dividendo, es una de las más favorables del sector.
Iberdrola: Los títulos de la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán se han revalorizado un 10% desde que el 24 de octubre la compañía diera a conocer su plan estratégico para el periodo 2008-2010. El proyecto contempla un aumento del dividendo en línea con el incremento de su beneficio neto, en torno al 11% anual. La empresa subraya que el compromiso adquirido con los inversores no está reñido con la solidez financiera de la empresa y tampoco con su estrategia inversora. La eléctrica prevé invertir entre 2008 y 2010 un total de 24.200 millones (aproximadamente, la capitalización conjunta de Altadis y Banesto), más del doble que entre 2004 y 2006.
Telefónica: La operadora, que gana un 39% en lo que va de año, ha adelantado de 2009 a 2008 su compromiso de pagar 1 euro por acción en concepto de dividendo. En la práctica, esto supone que la compañía, con una rentabilidad por este concepto del 3,27%, repartirá con cargo al próximo ejercicio un 33% más de lo que pagará a cuenta de 2007 (0,75 euros por título). Telefónica, que ha declarado que su principal prioridad es la retribución al accionista, considera que su política de pagos es compatible con el resto de sus objetivos: por este orden, la reducción de su endeudamiento (en torno a 49.000 millones de euros) y una estrategia de compras selectivas. Telefónica apunta que su situación financiera es más holgada tras el proceso de reestructuración de deuda llevado a cabo en 2006. Por otra parte, la compañía presidida por César Alierta considera que, tras las adquisiciones realizadas en los últimos años, ya ha adquirido “escala” suficiente, con lo que sus necesidades de crecimiento orgánico e inorgánico son hoy inferiores.

1 comentario:

Miguel Glez. dijo...

Despues de leer esto a uno no sabe si alegrarse o apenarse por los accionistas de estas compañias tan desprendidas. Podría interpretarse que las compañías preveen un descenso en la rentabilidad de sus inversiones futuras y por tanto prefieren que sea el propio accionista el que busque rentabilidad por su cuenta. En este sentido se apuntan las dificultades actuales para acceder a endeudamiento y, por tanto, acomenter nuevas inversiones. Pero si esto es cierto no parece lógico comprometerse a políticas de dividendo a medio plazo en escenarios tan inciertos. Sobre todo si una eventual recesión económica obligase a buscar fórmulas en el apalancamiento para mejorar la rentabilidad financiera.
Valorando este argumento de la restricción del crédito como causa de la inclinación al reparto, sorprende que este proceso no esté liderado por las constructoras pues, es este sector el que parece que despierta más recelos a los prestamistas y, por contra, están presentando unos resultados muy elevados. Léase caso de Ferrovial con problemas de endeudamiento, buenos resultados y funesta para los que operamos a favor de mercado evolución bursatil.

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